Rosso di Montalcino: un discutibile trionfo. Il punto di vista di Juancho Asenjo

Metto a disposizione di tutti i lettori di Vino al vino il punto di vista sul “discutibile trionfo del Sangiovese”, secondo la definizione dell’autore, dell’amico e collega spagnolo Juancho Asenjo, che in un articolo pubblicato sul sito Internet spagnolo Elmundovino.com mette in dubbio che la schiacciante affermazione dei sostenitori del Rosso di Montalcino esclusivamente a base di Sangiovese, registratasi nel corso dell’assemblea dei soci del Consorzio del Brunello tenutasi mercoledì 7 settembre sia stata un’affermazione importante. A suo avviso quasi una vittoria di Pirro. Ovviamente non concordo con il punto di vista di Juancho, ma reputo utile per lo sviluppo del dibattito portare a conoscenza i lettori del blog quanto il collega madrileno ha scritto. Buona lettura.

“Discutible triunfo de la sangiovese Pocas veces un vino de segunda fila ha atraído tantos debates, cartas, respuestas, litigios como ha sucedido en este último mes con el rosso de Montalcino.
El 7 de septiembre se ha votado en el Consejo Regulador del Brunello de Montalcino si se permitía o no añadir un pequeño porcentaje de variedades diferentes a la sangiovese que hasta este momento es obligatorio emplear en solitario para elaborar ese segundo vino de la zona (y también para el brunello).
Los favorables al cambio solicitaban el empleo de un 15% de variedades foráneas y a cambio ofrecían que quien usase solamente sangiovese lo pudiera manifestar en la etiqueta de los rossos.
La victoria ha sido amplia pero con más oposición de lo que se podía suponer: el 69% votó a favor de mantener el status actual y el 31% de cambiar el reglamento. De 806 personas con derecho a voto han acudido 678 con una votación a favor del cambio de 210 papeletas, 465 en contra y tres votos en blanco.
Hace un tiempo recibí la carta que escribió el amigo Nick Befrage con el apoyo de otro gran amigo como es Franco Ziliani y nunca mandé mi adhesión como sí lo hicieron tantísimos de mis colegas. Porque yo tengo dudas, muchas dudas y todavía no tengo clara la solucion.
Los medios de la prensa vinícola más poderosa han tomado parte en el debate, bueno más que debate ha sido una opinión unívoca en la prensa y porque no ha habido debate entre los productores, con sus mejores plumas desde Decanter a Wine Spectator, desde los medios italianos al New York Times.
Nombres como James Suckling, Nick Belfrage, Jancis Robinson, Karen O’Keefe, Tom Hyland, Carla Capalbo, Franco Ziliani, Jeremy Parzen, Jamie Goode y tantos otros prestigiosos colegas.
Mi opinión es mucho más crítica y menos firme. No se ha entrado en lo más profundo de la problemática porque los debates han sido superficiales y se han quedado en un simple continuar con un vino monovarietal o con otras variedades a añadir.
Ha faltado una profundización mayor en todos los aspectos y los productores se han dejado llevar por impulsos sin amplitud de miras. Hay que reconocer que el gran triunfador de toda esta historia es Ziliani que con algunos colegas lleva haciendo campaña por el mantenimiento de la sangiovese como variedad única desde hace más de dos años desde su blog vinoalvino.org y ha conseguido una adhesión enorme de productores a los que ha movilizado y que si tenían dudas han acabado convencidos apoyando la causa.
Pero vamos por partes: primero habrá que explicar un hecho que casi todos han olvidado en estos días y es que el brunello sólo fue monovarietal de sangiovese a partir de consagrase en 1980 como la primera DOCG italiana.
El histórico y tradicional brunello, incluido cuando en 1966 se aprobó la DOC, estaba elaborado con sangiovese y variedades menores como la trebbiano, colorino, canaiolo y las que hubiera plantadas en cada viña por el viticultor… como sucedía con la barbera y las pequeñas variedades locales en el barolo hasta finales de la década de los 70.
Cambian las cosas cuando llegan nuevos emprendedores italianos e internacionales a Montalcino en los años 70 y se unen a los pocos propietarios que había entonces. La cultura de los que llegan no es la ‘contadina’, la campesina, y no aprovechan todo aquello que les ofrecía la tierra para compensar cada cosecha como ha sucedido tradicionalmente con los viticultores italianos, franceses, portugueses, alemanes o españoles. Comienzan a seleccionar los mejores clones o a realizar selecciones masales y llega una nueva filosofía no sólo de trabajo sino también de vida. Curiosamente, los productores tradicionales eran aquellos que defendían la mezcla mientras los innovadores eran los partidarios de la variedad única.
En Europa, y no sólo en Italia, los vinos monovarietales son la inmensa minoría y una rareza: barolos, barbarescos, riojas, riberas, borgoñas blancos y tintos, burdeos, riesling, vinos alsacianos, oportos, amarones… todos ellos han existido y sobrevivido en el pasado y en la tradición gracias a la sabia mezcla de los viticultores.
Por lo tanto, la primera apreciación sobre la histórica y unívoca utilización de una sola casta es absolutamente falsa. El Rosso di Montalcino nace en 1984 viniendo a sustituir a un vino mediocre sin prestigio como era el ‘rosso dai Vigneti di Brunello’ en el que, como en la consideración de un segundo vino, se metía todo aquello que no valía para el Brunello.
Como bien recuerda el maestro Gigi Brozzoni, el rosso di Montalcino es el único ‘segundo vino’ italiano nacido al amparo de una prestigiosa denominación que es mucho más escaso que el primero (de 8,5 millones de botellas a la mitad).
En una añada pésima como 2002 comprobamos que si la producción habitual de rosso es 4,5 millones, en esta cosecha no varió. Entonces, que alguien me explique para qué vale una denominación que se ha creado para recoger el vino que no vale para el brunello si no crece cuando la calidad de este es baja y sólo disminuye la producción del primer vino.
El rosso nació para que los productores hicieran caja con mayor rapidez al salir al mercado después de un año mientras para comercializar el brunello se necesitaban 5 años. Se hablaba (y se habla) de un pequeño brunello que traería dinero antes.
Por lo tanto historia tiene poca, reputación no mucha y un mercado difícil y esquivo porque los productores, incluidos los defensores de lo monovarietal, no han apostado nunca por él porque no han gastado dinero en su promoción. Las amplias espaldas del brunello han soportado el coste gracias a su prestigio y a su éxito en los grandes mercados nacionales y foráneos. Pero llegó el escándalo del brunello, la crisis de ventas del hermano mayor y el rosso comenzó a ser un problema porque si costaba vender un vino único el nicho de mercado que quedaba era inexistente.
Nadie habla de la dificultad de venta de un vino que no ha encontrado su espacio comercial. Comenzó la guerra de precios, los nervios por la dificultad de venta y se llegó al ‘dumping’ que nadie denunció ni ha denunciado, con un desprestigio enorme de un vino que nunca había sido prestigioso.
Por eso no estoy de acuerdo con “el carácter único” del que habla Nick Belfrage porque si son pocos los rossos que muestran carácter, imaginemos los escasísimos que ofrecen un carácter ademas unico. Es cierto que hay numerosas posibilidades para desclasificar un vino en Montalcino: DOCG Chianti Colli Senesi, DOC Sant’Antimo, IGT Toscana… pero ninguna de ellas ha alcanzado un reconocimiento digno de resaltar. Por lo tanto el único aval comercial que existe es el nombre del brunello.
El caballo de batalla está en el uso de castas internacionales. No tengo ninguna duda de que el brunello no debería cambiar el reglamento y se debería mantener la sangiovese como única casta pero sobre el rosso no tengo tantas certezas.
Pero hay problemas que siguen sin responderse. ¿Qué ocurre con toda la uva que nace de viñas donde jamás se elaborará un vino de calidad que pertenecen a los límites de la DOCG? La sangiovese es una casta problemática y esquiva que no madura bien más que en lugares concretos.
Sólo unas decenas de hectáreas en Montepulciano, bastantes más en el Chianti Classico y escasísimas en la Maremma junto a las de Montalcino son capaces de dar un vino de gran calidad elaborado sólo con sangiovese.
El resto necesita el aporte de otras castas que suplan sus carencias para producir un vino de una buena que no excelsa calidad. Es cierto que cuando se mezcla con castas bordelesas pierde una parte importante de su identidad pero ¿cómo se puede dar salida a una cantidad grande de uva que pertenece al rosso y al brunello que no tiene la entidad suficiente y no madura casi nunca?
La solución más razonable sería desclasificar las parcelas que no ofrecen calidad y arrancar las viñas pero no sería la más justa porque los productores compraron un viñedo a un precio alto en Montalcino porque estaba avalado por su pertenencia a la DOCG Brunello di Montalcino.
Si los miembros del Consejo Regulador aceptaron en su día la ampliación de la denominación deberían dar una solución para que todo este vino sea vendido. No sería razonable masacrar a los que han votado a favor del cambio porque han ofrecido una alternativa aunque no hayan triunfado. Pero sí son los verdaderos responsables aquellos que aceptaron el aumento de la superficie aun a sabiendas que iría en detrimento de la calidad.
Además, ¿cuántos viejos tradicionalistas verdaderos quedan además de Franco Biondi-Santi? Muy pocos. La pena es que muchos de los nuevos tradicionalistas no conocen o no desean ahondar en la verdadera historia. La tradición fue algún día innovación.
La familia Biondi-Santi es el paradigma de la tradición y fue revolucionaria en su momento. Mis dudas continúan. ¿Verdaderamente ha sido una gran victoria de la tradición y de la historia o será una victoria amarga? ¿La crisis se habrá cerrado en falso o comenzará un verdadero debate? Sólo el tiempo lo dirá”.
Juancho Asenjo
Elmundovino.com 8-9-2011

42 pensieri su “Rosso di Montalcino: un discutibile trionfo. Il punto di vista di Juancho Asenjo

  1. Bravo Franco!
    Mi piace sempre di piu’ questo Juancho. Non e’ facile andare controcorrente, mettere sul tavolo spunti di riflessione non comuni, con una sincerita’ che non fa mai dubitare della sua professionalita’ indipendente.
    Come ho scritto anche altrove, penso che l’assemblea sia stata molto importante perche’ ha respinto un tentativo minoritario che ormai e’ chiaro che tale rimane, ma resta il problema degli ettari vitati a Sangiovese pur non essendo adatti (tanti) e di quelli vitati a bordolesi (tanti). Che e’ la stessa cosa che scrive anche Wojtek. Riflettere e cercare ancora una condivisione e’ la cosa migliore, partendo questa volta da una posizione di forza, ancora indubitabile, a favore del Sangiovese come vitigno re di Montalcino.

    • Guarda Mario, nel caso tu te non te ne fossi accorto, che questo blog, come pure in precedenza Wine Report, “controcorrente” va sempre e che non aveva di certo bisogno di ospitare i contributi, interessanti e sempre benvenuti, di Juancho, per farlo…

  2. 🙂 Più o meno quello che ho scritto io su vinix e in vari commenti…

    Comunque non capisco cosa intende per “En Europa, y no sólo en Italia, los vinos monovarietales son la inmensa minoría y una rareza: barolos, barbarescos, riojas, riberas, borgoñas blancos y tintos, burdeos, riesling, vinos alsacianos, oportos, amarones… todos ellos han existido y sobrevivido en el pasado y en la tradición gracias a la sabia mezcla de los viticultores.”

    Monovarietali rari? Tutte le denominazioni di qualità della Loira, Borgogna, Alsazia, Germania, Austria, Svizzera sono e sono sempre state monovarietali. Qui da nomi di zone da uvaggio e zone mono… boh.

  3. Parli pure quanto vuole Don Asenjo. Fatto sta che finchè sarà fatto con 100% sangiovese il rosso di montalcino io lo comprerò. Se cambia, inizierò a comprare un buon sangiovese faentino.

  4. Sono d’accordo con Juancho circa il declassamento di molti ettari vitati oggi a DOCG Brunello, in quanto l’unica soluzione per poter garantire in futuro l’alta qualità e la pace sociale a Montalcino.
    Rispetto ai discorsi commerciali di Juancho, ognuno avrà la sua opinione su cosa esattamente richiede il mercato.
    Alcuni punti dell’articolo mi sembrano comunque abbastanza controversi. Andare a dire che il Sangiovese ha bisogno di altri vitigni per colmare le sue “carencias” mi sembra un discorso ormai superato.
    E’ altrettanto se non addirittura ancora piu’ controverso sostenere che sono stati gli investitori alloctoni ad importare a Montalcino la cultura della vigna e il monovarietale mentre i contadini hanno sempre lavorato con il blend. Cosi’ come non credo si possa affermare che “Borgogna bianchi e rossi, Riesling… hanno esistito e sopravvissuto nel passato… grazie ad un sapiente miscuglio da parte dei viticoltori”, in quanto esistono numerosi documenti che provano che già da 300 anni in molte regioni si apprezzava la purezza varietale e si introducevano varie tecniche per raggiungerla.

  5. Caro Franco, sarebbe l’ora di finirla di affermare che il Rosso sia un vino di serie B nato qualche anno fa per pure esigenze di cassa di qualche produttore neofita e per questo motivo liberamente massacrabile con vitigni internazionali e tappi di silicone. Il Rosso è nato lo stesso giorno del Brunello (ovviamente con un altro nome), deriva dallo stesso terroir del Brunello e di questo ne condivide la medesima altissima qualità. Il fatto che costi meno e disponga un invecchiamento più corto ne fa solo un prodotto diverso, non certo inferiore.
    Su questo concetto l’assemblea dei produttori ha dato un segno di inequivocabile chiarezza. Tutto il resto sono chiacchere.

    • concordo in pieno con te Carlo! Il Rosso non é un vino di serie B e chi lo dice mi sa che spesso nasconde arrière pensées non molto confessabili…
      Ricordo una vostra bottiglia di Rosso 2000, bevuta 5 o sei anni dopo. stupenda, i Rosso di Montalcino di Piero Palmucci, e quelli di parecchi altri produttori seri, che sono vini di alta qualità indiscutibili, dotati di forte personalità e non vinellini di ricaduta e basta…

  6. Gentile signor Asenjo, ho letto con attenzione il suo testo e devo dire che sono molto meravigliato. Lei tocca tre punti, la storia del Brunello, il clima del 2011 e il taglio nel Rosso di Montalcino. Sulla storia del Brunello posso dire che lavoro da decenni alla creazione del Museo del Brunello per cui mi è capitato di leggere qualche centinaio di documenti sul tema, ma quello che afferma lei mi giunge nuovo. Per favore mi può indicare le sue fonti? Quelle che conosco concordano nel datare a fine settecento/inizi ottocento la diffusione del Brunello moderno da parte di un numero non piccolo di aziende, ed era fatto di puro sangiovese di Montalcino affinato quattro o cinque anni. Nel 1820/1830 compaiono le prime etichette a stampa, prima erano manoscritte. Quanto alla commercializzazione, i primi documenti di esportazione di vino in bottiglia della mia Fattoria dei Barbi sono del 1817, e nel 1920 Biondi Santi vendeva Brunello negli USA. Quanto alla presenza di altre uve nel Brunello, anche qui le fonti sono abbastanza chiare; salvo il periodo 1966/1980 non ce ne è traccia. E anche quella eccezione fu dovuta solo a motivi politico/personalistici, si voleva contrapporre al “Brunello dei padroni” un altro vino con prezzo (basso) ed etichetta uguale per tutti, con l’unica differenza del nome dell’azienda. La saggezza dei montalcinesi fece sì che quella breve follia finisse presto, e solo pochissime bottiglie furono prodotte in quel modo; lo dico con cognizione di causa perché in quel periodo la mia Fattoria dei Barbi produceva più o meno la metà del Brunello venduto. È un fenomeno storicamente e quantitativamente irrilevante. Quanto poi alle sua affermazioni che furono le persone venute da fuori a portare a Montalcino la cultura del monovitigno e che in Europa questo fenomeno storicamente non esiste, le scuso perché è evidente che sono scritte per il gusto del paradosso. Le ricordo che i dati ufficiali dei censimenti provano che dal 1800 al 1950 non ci sono stato mai meno di 2.500 ettari di vigna a Montalcino, con punte di 4.500, ed era praticamente tutto sangiovese; crede che ce lo bevessimo tutto? Amiamo il vino, ma 5.000 abitanti tutta quella roba non se la potevano consumare nemmeno se fossero stati i più grandi ubriachi della storia. Quanto al clima, invece qui il discorso è serio e molto, molto grave. Qui non ci sono stati venti a 41° e non c’è stato dal 5% al 50% di sangiovese appassito. È FALSO. L’ho già detto a Illy, che ha inventato questa stupidaggine nella foga della polemica, e lo ripeto a lei; qui ci sono migliaia di persone che vivono onestamente del loro lavoro, e dipendono dal vino per la vita loro e delle loro famiglie. Prima di diffondere notizie false così dannose almeno abbiate la coscienza di verificare; se vuole venire qua sarò lieto di pagarle viaggio e soggiorno, e se trova anche solo un 5% (di media in tutta Montalcino) di sangiovese appassito sarò io il primo a proclamarlo con la mia firma. Se si parla a cuor leggero di Brunelli ridotti a sembrare amaroni e cose simili si fa un danno serio a tanta gente per bene, è giusto? Se il vino che produrremo sarà cattivo lo scriva, e nessuno avrà il diritto di criticarla né di censurarla, ma almeno prima ce lo faccia produrre ed abbia la buona grazia di assaggiarlo. Negli USA hanno eletto presidente Obama, non le pare che sia un poco tardi per i pregiudizi? Quanto al taglio, qui invece la sua opinione è pienamente rispettabile anche se io la penso diversamente. Certo che l’addurre il clima come ragione è un argomento debole: in ogni testo di agronomia trova che il sangiovese si riprende dopo i colpi di calore e riparte, mentre i “vitigni migliorativi” alloctoni appassiscono alla prima scaldata. Certo, non sono nati in questi climi, né per questi climi. Da ignorante mi domando come un’aggiunta di merlot appassito potrebbe migliorare un sangiovese un po’ “indebolito” dal caldo. Casomai vedo più probabile l’opposto. In ogni caso l’argomento principe contro il taglio è diverso, ed è questo; ci sono tantissimi vini buoni al mondo, di cui moltissimi poco cari. Ma nessuno di questi è un sangiovese in purezza, solo i nostri. In un mondo sempre più globalizzato, dove ovunque si trova tutto, è più economicamente pagante cercare di fare un vino tecnicamente migliore o cercare di fare al meglio un vino unico? E non mi si venga a dire che in fondo nessuno si sarebbe accorto di un 15% in più o in meno, perché siamo proprio noi ad usare quella purezza e unicità come argomento forte per vendere il Rosso di Montalcino. Se lo tagliamo ci priviamo di questo argomento, e come potremo giustificare un prezzo molto più alto di tutti gli altri DOCG e DOC toscani se siamo uguali a loro? Solo con la provenienza da Montalcino? Non basta, se bastasse il S.Antimo e gli IGT che vengono da Montalcino si venderebbero a prezzi alti, e questo non è quasi mai vero. Guardi, qui tutto il problema si riduce ad una antica ma sempre attuale divisione del mondo del vino; il commerciante bravo cercherà sempre di fare il miglior vino possibile, mentre il bravo agricoltore cercherà sempre di fare QUELLO SPECIFICO VINO al suo meglio. È una piccola ma basilare differenza, e non colpevolizza nessuno perché ambedue le posizioni sono legittime e buone per il consumatore. Ma sono incompatibili.
    PS sono stufo di fare l’avvocato difensore delle posizioni di un gruppo che è molto numeroso, nessuno mi ha eletto per questo ruolo e non mi va. Per favore voglio il cambio.

    • in merito a quanto scrive Juancho nel suo articolo, un caro amico mi scrive:
      “Juancho secondo me non ha torto in alcune parti, soprattutto quando dice che bisogna risolvere il problema alla radice. Ma intanto ha sbagliato i tempi perché la sua proposta è forte ma andava fatta fra qualche mese con le acque meno agitate. Poi perché per fare quello che dice lui ci vorrebbe Benito Mussolini. Te l’immagini metà ettari declassati? Scoppierebbe la rivoluzione! Con un sistema democratico non è fattibile. Aldilà di varie inesattezze, Juancho dimostra di avere a cuore Montalcino ed il suo futuro. Ed è lucido nella analisi e nella prognosi. Ma direi irrealizzabile”.

    • Stefano, mi scusi, lei rispondendo a Juancho Asenjo ha scritto: “Le ricordo che i dati ufficiali dei censimenti provano che dal 1800 al 1950 non ci sono stato mai meno di 2.500 ettari di vigna a Montalcino, con punte di 4.500, ed era praticamente tutto sangiovese; crede che ce lo bevessimo tutto?”
      Ma non sono un sacco 4.500 ettari? Un ettaro (ha) è definito come un quadrato di 100 metri di lato, quindi ha una superficie di 10.000 m2 se lo moltiplichi per 4.500 ottieni la cifra 45.000.000 di m2. un chilometro quadrato è di 1.000 metri di lato, per cui Montalcino avrebbe dovuto avuto anche 45 chilometri quadrati di vigna.
      Montalcino ha una superficie di 240 km2 e dunque il 18% del suo territorio sarebbe stato coperto da vigna. Forse vigna maritata con ulivo, quindi con resa bassissima, comunque un dato strabiliante. Provando ad ipotizzare una resa molto bassa di 1000 Kg/ha (10 qt/ha) si sarebbe avuta una produzione di 45.000 quintali che avrebbero dovuto fornire 45.000 x 0,7 = 31.500 quintali di vino pari 3.150.000 litri e un potenziale di 4.200.000 bottiglie.
      Sono numeri che non mi convincono sino in fondo…

  7. Dipende da cosa si intende per controcorrente. Poiche’ nel caso della votazione la corrente andava in gran maggioranza verso il NO, ovvio che Juancho ha fatto anche lui da controcorrente. Lo so che tu vai spesso controcorrente, per esempio contro le mode delle barriques, contro l’inquinamento della tipicita’ eccetera.
    Comunque potresti dire al tuo amico che non c’e’ bisogno di nessun Mussolini: anziche’ “declassare” i peggiori, basterebbe “qualificare” i migliori, cioe’ impedire ai peggiori vigneti di scrivere anche “poggio”, “vigna”, “podere”, insomma qualsiasi riferimento geografico oltre alla denominazione DOCG e consentire invece ai migliori di scriverli sotto la denominazione DOCG. Sarebbe il primo passo per una successiva classifiazione alla francese (tipo 1-er cru, 2-eme cru, 3-eme cru, cru bourgeois).

  8. Incredibile, eppure è vero. Ed è pure spiegabile; fino al 1964 Montalcino era a cavallo della più trafficata strada d’Italia, quella Cassia che portava a Roma. Ed era stato così per mille anni, milioni di persone passeggiavano ogni anno nelle nostre strade, e bevevano vino nelle nostre osterie. Poi aprirono l’autostrada del Sole, e in una mattina finì tutto.

  9. Mike,

    “Monovarietali rari? Tutte le denominazioni di qualità della Loira, Borgogna, Alsazia, Germania, Austria, Svizzera sono e sono sempre state monovarietali. Qui da nomi di zone da uvaggio e zone mono… boh.”

    In Borgogna, fino il s.XX non sono stato mai monovarietali.Il pinot è un unico vitigno (pinot noir, pinot gris, pinot blanc) che muta secondo si piante. La tradizione di Alsazia è quella di Marcel Deiss con tanti vitigni diversi in un vino. I monovarietali sono la storia moderna. In Germania il riesling con un 30% de ibridi era il risultato finale. A Bordeaux ricorda il verbo hermitager. Il syrah incluso al XIX secolo in Borgogna, il barolo, il brunello, il rioja, il ribera del Duero… Il vino monovarietale è la storia moderna. La storia dei vignaioli con il suo rapporto con la natura, ritagliandosi sempre la possibilità di aggiustare le cose che non sono andate per il meglio. I vigneti erano mescolati.

  10. Caro Wojciech,

    Quando parlo che il Sangiovese ha bisogno di altri vitigni per colmare le sue “carencias”, parlo del sangiovese quando si pianta in posti che non matura bene. Quando il sangiovese si trova al posto giusto è un vitigno indimenticabile e meraviglioso con una finezza e una eleganza difficile di raggiungere per qualsiasi vino.

    Voglio pubblicare un paio di pezzi su Borgogna nel secolo XIX. A casa mia si trovano 6 facsimile e ti spiegano perfettamente che il vino in purezza non esiste fino el s.XX

  11. Carlo, quando il Rosso è buono è di serie A ma quando non diventa buono (come il brunello verde, magro, squilibrato) dovrebbe giocare in serie C. Il Rosso di qualità a un rapporto qualità prezzo-fantastico. Io lo bevo da solito

  12. Gentile Signor Cinelli Collombini,

    Prima Puntata: la storia del Brunello

    voglio agradire la lettura con attenzione del mio testo e la sua amabile risposta.

    solo riccordare alcuni spunti tratti da “Vino al Vino” di Mario Soldati, sul suo primo viaggio nel mondo del vino italiano nel lontano 1968.
    Prende spunto da Pier Giovanni Garoglio, chimico enologico del secolo scorso che conosceva benissimo la viticoltura toscana.

    Dice il Garoglio che, se c’è un fatto da rimarcare a proposito del Brunello, «questo è rappresentato dalla esiguità della sua produzione, che serve a mala pena a soddisfare le richieste di pochi esigenti consumatori, vietando la possibilità di un intenso e sicuro commercio a più vasto raggio…». E ancora: la produzione del Brunello è «per la quasi totalità, accentrata nella Cantina Sociale di Montalcino, che possiede una razionale attrezzatura tecnica. Non mancano tuttavia gli agricoltori locali che producono questo tipo di vino, ma tale quantitativo è molto limitato e presenta scarsa importanza dal punto di vista commerciale».
    A un certo momenti il Garoglio stesso ci ha dichiarato che «il vino da apprezzarsi, quando è di qualità, deve sempre considerarsi un’opera d’arte o di artigianato, che giustifica il culto dei millesimi sull’etichetta».
    Bisogna tenere presente questa «interpretazione» soprattutto nel caso del Brunello, perché il Brunello non è, come il Nobile, come la Vernaccia, e come tutti i Chianti, un vino tradizionalmente prodotto nel luogo della popolazione del luogo: ma è l’invenzione di un singolo. Dice lo stesso Garoglio: «Il creatore del Brunello, Ferruccio Biondi-Santi di Montalcino, può giustamente essere orgoglioso dell’affermazione del Brunello, che in breve è riuscito a meritarsi il pieno e incondizionato apprezzamento dei tecnici e a conquistarsi la simpatia dei buongustai».

    “Quanto alla presenza di altre uve nel Brunello, anche qui le fonti sono abbastanza chiare”. Non ne ho visto nessuna fonte chiara

    Come dice Mario Crosta, il Piano Strutturale del Comune di Montalcino mostra:

    “L’incremento dei vigneti è un fenomeno che non è direttamente collegato alla presentazione dei piani aziendali, procedimento necessario per la richiesta di nuove volumetrie; infatti dai dati forniti dal Consorzio del Brunello i vigneti tra il 1995 ed il 2007, risultano incrementati di 2.250 ettari (173 ha di vigneto/anno), escluso il vino da tavola e l’IGT, contro l’incremento di 630 ettari ricavabile dall’analisi dei piani”.

    Siete voi, i produttori, chi hanno deciso l’incremento e solo voi sapete le raggione. Come ben ricorda Mario Crosta sul incremento dei vigneti “e quelle vigne non iscritte che però esistevano a Montalcino già prima del blocco dell’Albo d’iscrizione del 1975 avevano il diritto di essere iscritte a Brunello DOC. Cosa che avvenne”. Vigne non iscritte, la forte domanda del Brunello, qualsiasi interessi… non lo so ma la nuova realtà non significa una grande difesa della qualità, significa l’incremento del vigneti dove non matura bene l’uva (fondovalle, terreni ottimi per la coltivazione dei cereali…)

    Non c’è bisogno di declassare le vigne non vocate ma serebbe interesante, come è chiesto in un pezzo sul terroir di Montalcino, clasificare le migliore vigne ed scrivere qualsiasi riferimento al terroir dove nasce il vino. Al fine, il, mercato sceglie.

  13. Gentile signore Cinelli Colombini,

    Seconda Puntata: Il clima del 2011

    Mi dice: “Prima di diffondere notizie false così dannose almeno abbiate la coscienza di verificare”.

    Ma io non ho inventato nulla, solo parlo di quello che ha scritto Francesco Illy (produttore a Montalcino, credo che fino oggi) e ho letto al blog di Carlo Macchi. La notizia: http://winesurf.it/index.php?file=onenews&form_id_notizia=1166

    Credo che il signore Ily, il signore Gabbrielli e il signore Macchi sono delle persone serie.

  14. L’avevo detto io che questo Juancho mi piace sempre di piu’. Di fronte a cotanto impeto, ritiro volentieri i remi in barca, perche’ e’ un vero spettacolo questo suo sincero confronto d’idee con Stefano. Che due spadaccini!

    • Mario, meno male che “finalmente” é arrivato qualcuno, l’ottimo amico Juancho nella fattispecie, a scrivere qualcosa di vivace e di “controcorrente” su questo blog tanto istituzionale e conformista e sempre dalla parte dell’establishment…

  15. Ah… adesso ho capito la tua e-mail (commenti sgomenti)!
    Allora, visto che hai scelto questa strada, mi spiego qui.
    Andare controcorrente significa manifestare un parere diverso da quello della maggioranza. Nel caso del 100% Sangiovese nel Rosso la maggioranza era gia’ del 90% l’anno scorso ed e’ ancora del 69% quest’anno, fra i produttori. Quindi ad andar controcorrente, in questo caso, sarebbero i sostenitori dei vitigni complementari (diciamo così, perche’ non sta a me discutere se peggiorativi o migliorativi: dipende dalla qualita’ delle uve sangiovese di quel microterroir specifico).
    E non solo i produttori: anche i wine writers che hanno espresso un’opinione ufficiale, mi risulta, erano per almeno tre quarti a favore del 100% Sangiovese nel rosso. Questa era la corrente di pensiero. Quindi anche tu, in questo caso, non sei andato controcorrente.
    Poi lo so anch’io che vai spesso controcorrente, mi piaci per questo. Non ti accodi, non sei servile, non lecchi, non incensi… insomma non farmi fare la fila che hai capito benissimo.

    Per quanto riguarda Juancho, nei post precedenti ero io a fare imbufalire Stefano [eufemismo, eh… :)], adesso c’e’ Juancho. Dì la verita’ che e’ un bel duello! Non sei mai contento, tu…

    • Caro Mario, bene, oggi, 12 settembre 2011 apprendo dal commento di un assiduo lettore e, credevo, vecchio amico, che sostenendo, con Nick Belfrage e altri amici wine writer internazionali e qualche giornalista e wine blogger italiano “la battaglia contro il cambio di disciplinare del Rosso di Montalcino non sono andato controcorrente”. Buono a sapersi…
      Secondo il mio sistema di pensiero non andare controcorrente significava, INVECE, essere dalla parte di chi voleva il cambio di disciplinare del Rosso di Montalcino ed il suo imbastardimento a base di Cabernet e Merlot, ma si vede che sono totalmente fuso, fesso e fuori di testa, a pensare ancora una cosa del genere.
      Ora dopo il tuo intervento chiarificatore ho capito tutto… Grazie di cuore

  16. Gentile Signor Asenio,

    prima di tutto complimenti per il suo italiano, é al livello della sua conoscenza dei vini del nostro paese.
    Mi permetto di intromettermi nel suo dibattito con Cinelli Colombini, il quale certamente Le risponderà in modo più articolato.

    Una sola cosa vorrei puntualizzare su quanto Lei afferma e riguarda quanto scrive Garoglio. L’invenzione del Brunello NON riguarda un singolo. Per secoli a Montalcino ci sono state famiglie che hanno prodotto un vino rosso, chiamato localmente Brunello. Questo vino ha ottenuto riconoscimenti ben prima dell’ingresso nella storia di Ferruccio Biondi Santi. Tra l’altro le due famiglie Biondi e Santi avevano poche vigne a Montalcino. Esiste una storia che non va dimenticata, ma che é stata a lungo ignorata. Basta visitare il Museo del Brunello e della Comunità di Montalcino per rendersene conto.

    Il merito principale della famiglia Biondi Santi va ascritto a Tancredi Biondi Santi, grandissimo enologo, che ha contribuito ad istituzionalizzare quello che era una pratica già da molto prima.

    Un vino NON é mai la creazione di un singolo, ma il prodotto di un territorio in cui il fattore umano rappresentato da molti o pochi (ma non uno)riesce a trasformare al meglio quello che gli viene consegnato dalla natura.

    • cara Nelle Nuvole, va benissimo tutto quello che scrivi, ma sminuire e disconoscere il RUOLO FONDAMENTALE nella storia del Brunello, nella sua nascita e affermazione avuto dalla famiglia Biondi Santi mi sembra non solo anti storico, ma lunare…
      Questo detto con la dovuta simpatia… 🙂

  17. Gentile signor Asenjo, buon assaggio e si diverta. È un piacere dialogare con lei, ma temo davvero che dovrebbe scegliersi meglio le fonti. Il caro prof. Garoglio, che ricordo sempre con grande piacere, era un grande accademico ma il banale risvolto commerciale della materia che trattava non era davvero il centro del suo interesse. L’accademia è fatta così, grandi uomini ma sempre un po’ nelle nuvole. Ne è prova la sua attribuzione alla fantomatica cantina sociale di Montalcino della maggioranza della produzione; ahimè quell’esperimento nacque morto, e non arrivò mai (o quasi) a produrre bottiglie. E non ha mai avuto attrezzature tecniche degne di nota, e figuriamoci moderne. Dopo anni di stenti fallì. E un’altra prova della sua poca conoscenza della storia del Brunello è la sua fede nel concetto che qualcuno l’ha inventato; molti ci hanno lavorato nei secoli e Ferruccio Biondi Santi ha avuto un grande ruolo, ma esistevano Brunelli etichettati e venduti come tali mezzo secolo prima che lui nascesse. E abbiamo descrizioni dettagliate di Brunelli fatti di solo sangiovese di Montalcino affinato quattro o cinque anni datate cent’anni prima del fatidico 1888. Curiosamente provengono proprio da una tenuta che oggi è dei Biondi Santi. E ci sono analisi fatte dalla Provincia di un Brunello del 1843. Zurbaran si può essersi ispirato a Goja? Lei non ha visto nessuna fonte chiara sull’assenza di altre uve nel Brunello, ma si è mai curato di cercarle? Ogni materiale è disponibile presso il Museo della Comunità di Montalcino e del Brunello, sempre a sua disposizione. Dove incidentalmente ci sono quattro grandi mappe con la posizione e l’estensione dei vigneti a Montalcino a inizio ottocento, a fine ottocento, a metà novecento ed oggi, dove potrà vedere che 2.500/4.500 ettari di vigne ci sono sempre stati e anche dove erano. Questi sono dati ricavati dai censimenti, che certificano anche la quasi totale assenza di uve diverse dal sangiovese; forse in altre zone d’Europa il monovitigno non c’era, ma qui si. Che dire, forse l’eccezione conferma la regola? Tra la storia di Montalcino ante 1964 e quella successiva c’è una brutale interruzione, ed è vero che dopo quella data molte vigne furono abbandonate per la prima volta nella nostra storia, ed è vero anche che tutte le aziende pre-esistenti a parte noi Fattoria dei Barbi, Biondi Santi, Costanti, Lisini, Poggione e pochi più non sopravvissero. Però quelle poche dettero continuità a quella storia che oggi è portata avanti da altre 256, che ne sono parte e titolari a pieno diritto. E quella storia esiste, magari nota solo a pochi appassionati, però esiste. Ed è una ricchezza di tutti che prima o poi useremo per fare più grande il Brunello. Quanto alla opportunità di ridurre i vigneti, può darsi che alcune zone di Montalcino non siano ideali per il sangiovese, ma mi sa indicare quali? Una generica indicazione di “fondovalle” è un po’ poco, Montalcino non ha che pochissimi fondovalle e sono tutti privi di vigne. Salvo uno nel greto sassoso di un fiume, ma quello non è sangiovese. Il problema nell’individuazione delle aree ideali è che in qualunque angolo di questo vasto Comune c’è una o più aziende che tutti i critici ed il pubblico amano, e accanto ce ne sono altre meno buone; ma non sarà che più che la zona non idonea abbia un forte peso la perizia del viticoltore? Purtroppo i due terzi delle aziende esistenti sono nate dopo il 1995, e questo spiega molte cose. Però ho fiducia che cresceranno, molte di loro fanno già ottimi prodotti. Dividere Montalcino in zone non è un lavoro facile, mi creda. Quanto alle osservazioni sciagurate di Illy sul clima, lui stesso mi ha detto che erano frasi sfuggite nella foga della polemica. Quindi esagerate. E il fatto che le abbia riprese Macchi e Gabbrielli, persone indubbiamente serie, non le rende più vere; la sua professione è piena di storie false riportate da tanti giornali autorevoli, non è vero? Se vuole le mando i dati della centralina meteo di Montalcino, che smentisce con i numeri queste follie. Aspetto con piacere le sue prossime cortesi risposte.

  18. Caro Franco, non disconosco affatto. La famiglia Biondi Santi ha senz’altro avuto un ruolo fondamentale anzi, UN RUOLO FONDAMENTALE, ma non unico, anzi UNICO.

    Insisto seppure dalla Luna, non così lontana dalle nuvole, il Brunello di Montalcino così come lo conosciamo oggi é il risultato di un lavoro di generazioni, di famiglie della classe dirigente di Montalcino, che avevano i mezzi economici, la formazione culturale e il tempo per studiare, sperimentare, imbottigliare e anche commercializzare un vino rosso localmente chiamato Brunello. Clemente Santi, Ferruccio Biondi Santi e soprattutto Tancredi Biondi Santi sono state figure di punta, ma non isolate. Aggiungo che ho un enorme rispetto per Franco Biondi Santi, un rapporto particolare con Il Greppo e molte aspettative riguardo al lavoro futuro di Jacopo Biondi Santi
    Ma questo non mi impedisce di dissentire con il Signor Asenjo, il Brunello non é l’invenzione di un singolo.

    La simpatia é dovutamente ricambiata 🙂

  19. “…e, credevo, vecchio amico,…”
    Credici ancora, Franco.
    Se per te l’interpretazione della corrente e della controcorrente e’ quella, allora vuol dire che sei andato controcorrente anche questa volta. Non sei ne’ fuso, ne’ fesso, ne’ fuori di testa.
    E godiamoci pero’ questo appassionante duello tra Juancho e Stefano. C’e’ sempre da imparare da quello che si dicono, no?

  20. Non mi hai “estorto” niente.
    Io controcorrente vado spesso, ma non per principio. A volte, mi fermo, per esempio, non vado ne’ a favore ne’ contro. A volte invece vado con la corrente. Lo scopo dei miei scritti non e’ quello di andare controcorrente, ma di sviscerare argomenti. Alle volte parto con la corrente e mi convinco che e’ giusto il contrario, faccio autocritica e dietro front. O viceversa. Invidio chi ha le certezze, buon pro gli faccia. Io ho i miei dubbi, osservo, ascolto, cerco di riflettere e non mi va di litigare. L’orgoglio ne ha fregati tanti, nella vita. Meglio essere modesto, conoscere i propri limiti. Non sono mai stato un libero battitore, un libera lancia, ma ho sempre avuto uomini da organizzare, dirigere, motivare per raggiungere gli obiettivi previsti nel tempo previsto e nel modo migliore possibile anche se mai e’ stato l’ideale. Quando si crede nel rapporto tra persone, non e’ questione di eta’ l’accettare o meno “contentini”. E comunque tu sei piu’ giovane, solo quattro anni ma sembrano una generazione intera (almeno per i vini della reciproca gioventu’), puoi ancora fare l’orgoglioso. Del resto hai appena vinto una gran bella battaglia. Alla battaglia, pero’, alla prima linea, io preferisco raccogliere i feriti.
    Vai tranquillo e spero davvero che questa nostra parentesi non abbia disturbato troppo lo svolgimento dell’interessante duello tra Juancho e Stefano.

  21. Mai, facci il sugo. Da mangiare con le tagliatelle e una buona bottiglia di Rosso di Montalcino. Sangiovese, ben s’intende!

  22. Lascio la mia umile contribuzione al terroir di Montalcino. Pezzo pubblicato la settimana scorsa, scritto per i lettori spagnoli. Sono convinto che ho sbagliato tante cose, sicuramente non ho capito tante altre. È un piccolo contributo. Ricordo i proverbi cinese: L’uomo che fa molto sbaglia molto; l’uomo che fa poco sbaglia poco; l’uomo che non fa niente non sbaglia mai

    http://elmundovino.elmundo.es/elmundovino/noticia.html?vi_seccion=12&vs_fecha=201109&vs_noticia=1315389486

  23. Mario, Franco sempre sei andato controcorrente anche questa volta. Noi parliamo, ridiamo, litighiamo, condividiamo… ma al fine finiamo con un bicchiere di buon vino (sangiovese in purezza) e ci rispettiamo. Ricordo anni fa, quando Fanti c’era presidente, che tutti gli anni Franco ed io gli facevamo la stessa domanda: Fanti, che cosa hai messo al vino quest’anno; merlot, cabernet…? e lui rideva e rispondeva che la risposta la sapeva solo Chioccioli. Fanti ci ha detto che il suo nuovo vino piaceva a tutti i giornalisti eccetto a noi, aveva preso un alto punteggio in America e Italia ed a noi solo piaceva il suo vino prima quando prendeva un punteggio basso nelle guide. Grande tipo Fanti, grande personaggio.

  24. Grazie Nelle Nuvole, è vero il Brunello non é SOLO l’invenzione di un singolo. Un vino diventa grande quando si trovano più di una trentina di cantine dei più alto livello e succede a Montalcino.

  25. “L’area di produzione del Brunello di Montalcino è troppo vasta e comprende zone dove il Sangiovese da solo “zoppica”, fa fatica ad esprimersi con le caratteristiche che servono a dare complessità e grandezza ai vini”. Signore Cinelli Colombini non sono le mie parole ma condivido la riflessione. Sono parole del amico Franco Ziliani (15/06/2010 Vino al Vino)

    “Nessuno pensa, è letteralmente impossibile farlo in un regime di diritti acquisiti, a ridurre l’area di produzione del Brunello, a delimitarla – anche se con un serio lavoro di zonazione ci sarebbero le basi scientifiche, pedologiche, ampelografiche per un’ipotesi di lavoro del genere – ma non si possono prevedere soluzioni che facciano sì che ad esempio per produrre Brunello sia indispensabile che i vigneti abbiano una certa età e che con le vigne più giovani si debba giocoforza produrre altro?”. Condivido le parole di Franco Ziliani (15/06/2010 Vino al Vino)

    “E quella, invece, relativa alla difficoltà di pensare ad un’identità precisa, piuttosto che a molteplici identità, tra loro contraddittorie, che possa essere chiaramente percepita dai consumatori, per il Rosso di Montalcino, che in questi anni è stato tutto ed il contrario di tutto, un prodotto “di ricaduta” del Brunello, un “quasi” Brunello, un “brunellino”, un rosso giovane simpatico e senza pretese. Normale che con una confusione del genere il consumatore faticasse ad affezionarsi a questo vino…” continua l’amico Franco (15/06/2010 Vino al Vino)

    “Potrebbe essere un’ipotesi di scuola su cui lavorare, ma siamo poi sicuri che il contemporaneo uso del nome del borgo in due vini che dovrebbero essere profondamente diversi, Brunello di Montalcino con esclusivo uso di uve Sangiovese e Montalcino, e Montalcino Doc con una possibilità di “doppio binario”, uso di Sangiovese da vigneti giovani, o da Sangiovese potenzialmente adatto a produrre Brunello affinato per breve tempo in legno o in acciaio, e uso di Sangiovese insieme ad quota (15% massimo?) di altre uve presenti a Montalcino non finirebbe con il creare qualche confusione nel consumatore?
    E siamo poi sicuri che questa politica della doppia modalità del Montalcino Doc, Sangiovese 100% o con contributo di altre uve verrebbe percepita come una opportunità in più e non come un limite?
    Questi sono solo alcuni dei temi, oltre a quelli legati al ruolo del Consorzio, alla sua modalità di azione, al suo modo di comunicare, al suo relazionarsi con i produttori e con la stampa, al suo operare, sul tappeto in questa prima fase di attività del nuovo Consiglio e del nuovo Presidente.” continua Franco

    L’opinione controcorrente di Franco, signor Cinelli non è molto diversa alla mia

  26. Ci sta che e’ una meraviglia, Stefano. Invece i porcini vanno fritti, come mi avevi gia’ suggerito tu. Adesso c’e’ luna piena, di notte e’ talmente illuminato e chiaro che si puo’ andare in giro senza fari, ma non ci sono funghi dove sto io. Ieri ho preso solo more e prugne (ungheresi, quelle blu) selvatiche. Penso che sabato, pero’…

  27. Tanto di cappello signor Asenjo, lei condivide con me il dubbio piacere di essersi letto il Piano Strutturale del Comune di Montalcino. Dove si riportano tanti dati ufficiali, in parte smentiti dalla ricerca storica e in parte attualissimi. Luogo affascinante Montalcino, difficile da capire e che ha più versioni che nazionalità. E ne abbiamo quasi cinquanta, tra cui una famiglia di produttori spagnoli. Abbiamo di tutto, e abbiamo anche tante verità. Ho passato anch’io serate piacevoli con l’amico Fanti ed i suoi buoni vini forse un pò troppo scuri, e che dire? Tanta gente nei decenni passati ha buttato i vecchi mobili di casa, quelli scuri e tarlati, e li ha sostituiti con lucenti oggetti nuovi; magari oggi quando ci pensa si accorge di avere fatto una stupidaggine, ma ormai è andata. Chissà che stagione è oggi, quella dell’enologia d’assalto e della tecnica sopra tutto pare passata, e anche quella di chi si inventa improbabili meriti. Forse questo è il tempo della riscoperta del fascino di un territorio e del suo passato, che spiega il presente molto meglio di tante note sul profumo di piccoli frutti di bosco o sul puzzo di cavallo sudato. Forse è il tempo in cui si scopre che la grandezza e l’unicità di Montalcino e del Brunello non sta in pochi che proclamano di aver fatto tutto, ma in un coro che attraverso i secoli ha saputo sostituire ad ogni voce che un tempo era importante sempre nuove voci, e sempre migliori. Capisco che questo è molto più difficile da capire e da spiegare di uno o due pantocreatori, ma forse è anche più aderente alla realtà. E anche più unico; in ogni epoca il mondo è stato pieno di straorinari solisti, ma dove lo trova un coro come questo? Lieto di aver scambiato pareri con lei, raramente ho trovato persone che mostrassero il suo interesse ad approfondire un argomento complesso come il nostro; io trovo le sue nozioni a volte un poco bizzarre, ma è solo colpa nostra se per tanto tempo abbiamo lasciato che Montalcino fosse comunicato da chi ne conosce solo alcuni aspetti molto particolari e nuovi. Rimedieremo, il nostro territorio e la nostra storia sono un ricco patrimonio di proprietà di tutti i “Brunellai”, indigeni o no che siano.

Lascia un commento

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *